jueves, 26 de marzo de 2009

Mi Sueño, Mi Destino, Mi Camino

Alguna vez no se han preguntado ¿por qué fui enviado por Dios? si supuestamente somos ángeles vagando en el cielo ¿por qué nos lanzaron aquí? Esta pregunta me la he hecho una y otra vez desde que mi cerebro cogió forma... Es que uno se propone cuál es su meta? o es que el destino te empuja a decidir tu misión? o sencillamente nacistes para cumplir con algo por orden divina? o serán una mezcla compleja de las tres anteriores? Son una de las tantas incógnitas que quisiera preguntarle a Dios cuando nos encontremos.
Tengo tantos temas que narrar que capaz los entremezcle entre mis artículos; de una cosa si estoy claro, es que este blog lo hago netamente por mí, para organizar las abrumadoras ideas, y por qué no para desahogarme y formular críticas a ciertos comportamientos humanos.
Volviendo con lo primero. ¿No sientes en tu interior un reto que quisieras ejecutar? ¿Algo que sea recordado y ejemplificado? No es que tu prioridad sea un protagonismo, sino satisfacerte a tí mismo, a tu espiritú desafiante; tu sueño acogido por muchos como suyos, verlo convertido en un ideal tangible inquebrantable a lo largo del tiempo.
Yo tengo un sueño, que seguramente es el que cargan muchos intrínsicamente pero que distraídos en los placeres temporales de la vida han ignorado lo que su espíritu clama. Es que todos se preguntarán ¿por qué ejecutar MI deseo si beneficiará a otros? que otros lo hagan, dirán. Pues esa persona carga un espíritu corrompido, alimentado por la ignorancia y el egoísmo adquirida por una sociedad que se degenera cada día.
Si bueno... yo tengo un sueño entre los tantos que tengo, pero esta es la que cuando todos los días me levanto hay algo dentro que me pregunta ¿cómo vas con eso?¿has dado lo suficiente ayer?¿qué harás hoy por mí?. Y es cuando reflexiono y me cuestiono ¿a eso Dios me ha mandado? ¿capricho mío?; si fuese capricho ¿no se habría ido con el tiempo?; si es la voluntad de Dios ¿por qué ese camino está lleno de desniveles?! ¿será que acaso soy un instrumento para abrir el camino a que otros lo continúen? No tengo la respuesta, aunque si sé que falta por recorrer ese camino que sé que me llenará y alimentará mi espiritú a ser sabio.
A todas estas siguen leyendo sin saber cuál es mi sueño? La integración de la Comunidad Maronita.